El plan de monitorización y actuación a posteriori se describe a continuación:
Monitorear mes a mes durante el primer trimestre el porcentaje de sobrevivencia de cada una de las plántulas. Debido a que anualmente crecen 0,4 m por año, la siguiente evaluación de los individuos será al finalizar el primer año de establecimiento y luego al segundo año. Esto permitirá evaluar el porcentaje de sobrevivencia de los individuos con que se hizo el refuerzo y los cambios de estadíos que se puedan presentar. En este monitoreo se deben contemplar las características ambientales que puedan influir en la sobrevivencia de estas plantas, como la temperatura y precipitaciones.
A partir del segundo año de monitoreo, se tomará datos de la regeneración natural dentro del bosque natural y de la nueva plantación. Si se observa este evento de regeneración, entonces sabremos que el bosque aledaño está aportando semillas a la nueva plantación.
Se elaborarán tablas de vida para analizar la evolución de la nueva plantación y de las posibilidades de llevar a cabo las actuaciones propuestas en una zona más amplia que deba ser restaurada.
Las zonas restauradas deberán ser cercadas para evitar el ingreso de ganado de pastoreo. Estas cercas serán evaluadas constantemente y arregladas en caso de daños.
De la misma manera, se deberá llegar a un acuerdo de participación por parte de las comunidades locales para el monitoreo de las actuaciones de restauración y también de vigilancia para evitar la extracción ilegal de ramas para comercio durante las festividades navideñas.
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